En el sector fotovoltaico, cada instalación presenta un desafío distinto. El tipo de cubierta donde se instalan los sistemas fotovoltaicos condiciona la elección de la estructura, los anclajes y los accesorios necesarios para garantizar seguridad, rendimiento y durabilidad. Uno de los techos más habituales en entornos industriales y agrícolas es la chapa metálica ondulada, un material resistente pero que plantea dificultades específicas a la hora de fijar sistemas fotovoltaicos.
Cuando no se utilizan los anclajes y estructuras adecuadas, los problemas no tardan en aparecer. Vibraciones, filtraciones de agua, pérdida de estabilidad e incluso deterioro del propio techo son algunos de los riesgos más comunes. En este artículo exploramos el problema de instalar sobre chapa ondulada y las soluciones que existen para realizar una instalación rápida, segura y rentable ante este tipo de superficies.
El problema de la chapa ondulada en instalaciones fotovoltaicas
Los techos de chapa ondulada son muy frecuentes en naves industriales, almacenes y granjas. Su diseño, formado por crestas y valles, dificulta el contacto uniforme con los anclajes tradicionales. Esto genera dos grandes retos para el instalador:
- La estabilidad de la instalación
- Cuando la estructura no se adapta a la ondulación, los anclajes quedan apoyados de forma parcial, dejando espacios vacíos.
- El viento y las vibraciones generan movimientos que, con el tiempo, pueden aflojar los tornillos, comprometiendo la seguridad de todo el sistema.
- La estanqueidad del techo
- Una fijación inadecuada puede convertirse en un punto de entrada de agua.
- La acumulación de suciedad y humedad alrededor del tornillo favorece la aparición de óxido, reduciendo la vida útil de la cubierta y de la propia instalación.
Estos dos problemas no solo afectan a la producción energética, sino también al coste total de la instalación. Un fallo estructural o una filtración puede derivar en reparaciones caras, reclamaciones y pérdida de confianza por parte del cliente final.
La solución: mini rail con base arqueada
Conscientes de estas dificultades y atendiendo a la demanda de muchos de nuestros clientes, existe un sistema que da respuesta directa a los retos de la chapa ondulada: el mini rail con base arqueada.
Este innovador accesorio, con material EPDM arqueado, se diseña específicamente para generar una unión perfecta entre la estructura y la superficie ondulada del techo.
Ventajas del mini rail con base arqueada
🔒 Mayor estabilidad
El arco de EPDM se adapta a la ondulación de la chapa, eliminando espacios vacíos y distribuyendo la presión de manera uniforme. De esta forma se reduce al mínimo el riesgo de vibraciones y movimientos producidos por el viento.
💧 Máxima estanqueidad
Al cubrir toda la zona expuesta, el EPDM protege el punto de fijación frente a la entrada de agua, suciedad y óxido. El tornillo queda sellado y aislado, prolongando la vida útil tanto de la cubierta como de la instalación.
⚡ Protección doble: techo + modulo
El diseño arqueado no solo protege el techo donde se ancla el sistema, sino que también garantiza el mejor agarre y sujeción posible para los sistemas fotovoltaicos.
⏱️ Instalación sencilla y rápida
El mini rail con base arqueada mantiene la facilidad de montaje característica de nuestras soluciones, reduciendo tiempos de instalación sin necesidad de herramientas especiales.
💰 Sin sobrecoste
A pesar de su diseño optimizado, la incorporación del EPDM arqueado no supone un incremento de precio. El instalador obtiene más seguridad y valor añadido sin aumentar el coste de la instalación.
833SOLAR: innovación al servicio del instalador
Es por eso que 833SOLAR, atendiendo a las necesidades de sus clientes, ha desarrollado este mini rail con base arqueada. Todo un ejemplo más de la filosofía de esta empresa: escuchar al mercado, comprender las necesidades reales de los instaladores y ofrecer soluciones efectivas, sencillas y accesibles.
Porque en fotovoltaica, los detalles marcan la diferencia. Y cuando hablamos de seguridad y durabilidad, cada pieza cuenta.
En 833SOLAR llevamos años acompañando a nuestros clientes con productos diseñados para resistir los entornos más exigentes. Todos ellos cuentan con 25 años de garantía real, un compromiso que nos diferencia y que asegura la tranquilidad de quienes confían en nosotros.





